Los primeros conflictos, pueden llegar por la forma de hacer las cosas… que si uno prefiere dejar la casa recogida antes de ir al trabajo, y el otro piensa que no le merece la pena levantarse media hora antes para eso y prefiere hacerlo cuando llegue de trabajar; que si uno prefiere fregar los platos justo después de comer, y el otro después de reposar la comidaque si uno odia planchar y el otro tiene que planchar siempre toda la ropa… pues bien, hay que intentar hacer un reparto equilibrado de tareas; siempre tendremos que hacer algo que no nos gusta, y en las cosas de casa aun más! Pero para que las cosas funcionen todos tenemos que poner de nuestra parte.
Intentar repartir las tareas en función de lo que menos os desagrade a cada uno, llegar a un acuerdo y adoptar un compromiso entre los dos, y ambos debéis esforzaros en cumplirlo… esa es la base de la convivencia. De nada sirve llegar a un acuerdo en el reparto de las tareas, si uno hace las suyas y el otro no… Y de nada sirve la excusa del tiempo, porque eso nos falta a todos!! Y por supuesto, siempre es necesario un poquito de comprensión… Quizá tu pareja haya dejado los platos sin fregar porque ha tenido que irse deprisa, y pensaba hacerlo después… Antes de montar un pollo, cuenta hasta diez y pregunta que ha pasado… y, si son varias veces sin cumplir el acuerdo, quizá tendréis que revisar el reparto de las tareas de nuevo.
Otro tipo de situación que genera conflicto en la convivencia, es el estado de ánimo… Hay que tener en cuenta, que no es lo mismo salir a tomar algo con tu pareja tras un duro día de trabajo, que llegar a casa; en el segundo caso, estaremos más relajados y puede que soltemos el mal humor, el cansancio o la tristeza más fácilmente. Es importante respetar el espacio del otro en momentos que lo demande, la soledad a veces es necesaria y debemos respetarla para que nuestra pareja no se agobie y pueda estar a solas con sus sentimientos en su propia casa, aunque estés tú también.
Después, irán llegando más cosas que habrá que solucionar pero lo más importante es el diálogo, la búsqueda de soluciones, el respeto entre ambos y el espacio de cada uno… de nada nos sirve entrar en conflictos sobre quién friega más los platos, o quién baja más veces la basura porque eso da igual, lo importante es que los dos aportéis algo para que la convivencia sea lo más llevadera posible. Y, por supuesto, de nada sirve que uno ponga toda la carne en el asador, esto siempre será cosa de dos.
Ana
Imagen:www.tveazteca.com
Ana
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...y que lo digas amiga
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