Una de las cosas que primero nos viene a la cabeza tras colgar cuando nos llaman para una entrevista de trabajo es:” ¿Qué me pongo?”… y todos los modelitos posibles pasan por nuestra mente, intentando ubicar el más adecuado, sin embargo, nunca lo tenemos del todo claro.
Es importantísima la primera impresión que causemos al entrevistad@r, ya que de ello depende de que se muestre abierto/a a que seamos un posible candidat@ para el puesto de trabajo.
Cuando pedimos consejo, la respuesta más común es:”Sin duda, un traje”, pues bien, esta indumentaria no es siempre la correcta. Hay que tener en cuenta el puesto de trabajo al que optamos y en función de ello, elegir la ropa que nos pondremos el día de la entrevista.
Si optamos para un puesto de comercial, el “traje” ha de estar entre las primeras opciones; ahora bien, un traje sobrio, moderno??? Pues eso dependerá de la empresa que ofrece el puesto de trabajo; si es clásica o de nueva creación que quiere dar un toque juvenil y moderno…
Por otro lado, si vas a optar a un puesto de trabajo en el que no estemos cara al público, no será necesario llevar traje; ahora bien, que no vayamos en traje no significa que no haya que cuidar al máximo la presencia. Podemos ir en vaqueros, camisa y jersey y dar una imagen impoluta. Eso sí, evita llevar calzado deportivo aunque vayas mas “casual”.
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Tras la elección de la ropa, es imprescindible que investigues sobre la empresa que ofrece la vacante; de nada sirve que vayas con un aspecto impecable si no tienes ni idea de a que se dedica la organización en la que posiblemente trabajarás. Y, por último, analiza la oferta de empleo a la que te has apuntado y para la que optas, es importante que pienses porqué te has apuntado a dicha oferta, que te puede aportar ese trabajo y que puedes aportar tu a la organización, ya que, es posible que te lo pregunten en la entrevista….SUERTE!!!!!!!!!!!!!!!
Ana

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