miércoles, 11 de enero de 2012

No quiero un príncipe azul, quiero un lobo feroz!!

Cualquiera que haya pasado por una larga relación de pareja, habrá comprobado que en la mayoría de las relaciones con el tiempo el sexo cambia de color. El tiempo y la rutina borran cualquier tipo de señal que deje entrever que en su momento hubo fuego, pasión, nerviosismo, deseo, excitación. Aquellos momentos no tenían precio.
…y haber encontrado “tu príncipe azul” conlleva renunciar a esos momentos? Por qué el hombre que mantiene una larga relación, de pronto deja aparcado el sexo, para que sólo haya “amor”, mimos y carantoñas?. …Que sí, es genial! Pero siempre!, resulta aburrido no?. Ni aún diciendo, no quiero un príncipe quiero un lobo feroz se dan por enterados. A caso resulta tan difícil con el tiempo convertirse de nuevo en un “lobo”?.
Preguntando, preguntando…, concluí que igual que a muchas de las mujeres les florece el instinto maternal con su pareja a ellos en cuanto la novedad desaparece les florece el instinto de papá.

Nuria

Imágen:dibujocolorea

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